La pieza se encuentra en el Bloque 24 de la Universidad de Antioquia, en Medellín. Fue creada por colectivos estudiantiles para mantener viva la memoria de Ana Fabricia y denunciar las violencias que enfrentó como lideresa comunitaria.
El registro fotográfico de 2025 documenta el mural como parte de las acciones de memoria y resistencia cultural dentro de la universidad.
